EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA Y LA MEDITACIÓN DE LA PASIÓN

 

El Papa Pío XII, en la encíclica del “Cuerpo Místico de Jesucristo”, escribió estas palabras:

“Cada vez que meditamos su Pasión, le consolábamos”.

Así como ahora le hacíamos sufrir cuando cometemos pecados, así también le consolábamos cuando ahora meditamos su Pasión. Para Dios, todo esta presente.

El lema del Papa San Juan XXIII era:

“Siempre ocupado, siempre relajado, nunca precipitado, siempre al lado de la Virgen, en Belén y en el Calvario.”

San Juan Pablo II:

“Si el hombre no tiene un encuentro con la Pasión de Jesús y su Misericordia, puede estar tentado de desesperación.”

“No perdamos, pues, nunca de vista la mirada amorosa y misericordiosa de Jesús crucificado a cada uno”.

“Si una persona se esfuerza en tener presente de continuo a Jesús crucificado, si no se echa atrás se hará santo” (San Juan Pablo II)