Oración para Entronizar el Sagrado Corazón de Jesús en el hogar

 

 

Oh Divino Corazón de Jesús, ven a morar entre nosotros, pues Te amamos. Visita nuestro hogar como una vez Tu visitaste a Tus amigos en Caná, Betania, y el hogar de Zaqueo, el publicano.

 

Nosotros queremos poner nuestra familia bajo Tu protección, y tenerla en íntima unión contigo Oh Sagrado Corazón de Jesús, Tu eres nuestro más fiel Amigo.

 

Nunca nadie nos ha amado como Tu lo has hecho. Y nosotros queremos amarte por aquellos que no Te aman, ya que Tu eres nuestro Dios y Salvador. Tu eres también nuestro Rey y Señor.

 

Ya que tantos desprecian Tu Realeza, queremos invocarla descienda sobre nuestra familia. Toma Tu posesión de este hogar, donde reservamos un trono como lugar de honor para Ti.

 

Concédenos que el día de la Entronización sea para nuestra familia y para Ti, un día de gran alegría y el principio de nuestra vida leal en sumisión e íntima unión contigo.

 

Todos nuestros pensamientos y acciones deben estar en armonía con Tu Sagrada Ley. Queremos abandonar nuestro amor propio desordenado y amar a nuestro prójimo como Tu nos has amado, y continúas amándonos.

 

Viviendo en un mundo del que la mayor parte se ha vuelto cada vez más pagano, y ya no Te reconoce, Oh Divino Corazón de Jesús, pedimos de Tu misericordiosa presencia la caridad de los primeros Cristianos, de los Apóstoles, y de los Mártires.

 

Concédenos que, por esta casa, que ansía pertenecer a Ti completamente, otras familias puedan abrazar Tu caridad y que así, de familia en familia quiera todo el orbe someterse a Tu Realeza.

 

Oh Inmaculado Corazón de María, modelo perfecto de fidelidad a Nuestro Señor y de unión con El, extiende y afianza, en nuestros corazones y en nuestras familias el reinado de la caridad, el reinado del Sagrado Corazón de Jesús. Amen.

 

Oremos:

 

Sagrado Corazón, Rey de Reyes y Señor de Señores, arrepentidos de haberte olvidado, queremos entronizarte en nuestra casa. Queremos que reines sobre nosotros y todos los nuestros. Con toda la omnipotencia suplicante del Corazón Inmaculado de María, y bajo el patrocinio de nuestro glorioso patriarca San José, impetramos de tu Sagrado Corazón la gracia de que hagas sentir sobre nosotros tu yugo, y la ligereza de tu carga y de ser fieles a ellos.

 

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven a Reinar Cristo Rey!